Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario

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La iluminación juega un papel crucial tanto desde un índole fisiológico como psíquico.

La verdadera esencia de la acuariofilia es la de reproducir lo más fielmente posible las particularidades de un hábitat determinado.

Aunque hay otros parámetros concetramente la luz es uno de los factores más relevantes para conseguir este fin.

Ya hemos dedicado y dedicaremos a lo largo de la publicación entradas relacionadas con iluminación, hoy vamos a tratar en concreto un elemento relevante del que se debe ser consciente el fotoperiodo o periodo fotolumínico.

El periodo fotolumínico del acuario

Este concepto abarca no sólo el número de horas que debemos mantener la iluminación encendida en el acuario sino que afecta también al momento del encendido y apagado y a la progresión y regresión de la iluminación, términos vulgarmente conocidos como efecto anochecer y amanecer.

Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario
Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario

Todos los organismos vivos presentan un reloj biológico interno que marca los horarios de actividad. A este reloj biológico se le conoce como biorritmo. A través de este reloj poseemos percepción del tiempo.

A través de este reloj se consigue que adaptemos las actividades y fases orgánicas a este biorritmo consiguiendo una armonia vital.

Trasladado a la acuariofilia éste es el motivo, y de vital importancia, por lo que es necesario que la fase diurna de nuestros peces e invertebrados comience y finalice a la misma hora.

Forzando esta regulación horaria logramos que tanto peces como invertebrados ordenen sus fases orgánicas manteniéndolas en equilibrio.

Para evitar distorsiones en los horarios yo recomiendo encarecidamente el uso de un programador horario. Es imposible que vayamos estar todos los días frente al acuario en las horas de encendido y apagado.

En aquellos acuarios sometidos a variación entre la temperatura existente durante el verano y el invierno, donde la temperatura varíe más de 3º C por no tener enfriador, se hace necesario conforme la temperatura asciende en verano ir variando el tiempo programado paulatinamente alcanzando una hora más para evitar, justo que en el periodo de más calor, nuestras lámparas contribuyan a subir la temperatura.

Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario
Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario

Una vez superada la fase de mayor temperatura comenzaremos un camino a la contra para ir descendiendo esa hora trasladada hasta llegar al fotoperiodo inicial programado.

La técnica de modificar esas horas de más permite que los biorritmos también sean regulados.

En algunos casos, es el caso de las especies de agua dulce, a través del programador podemos jugar a acortar o alargar el fotoperiodo de forma controlada simulando estaciones y permitiendo que el comportamiento reproductor de ciertas especies aparezca.

Encendido progresivo de la iluminación en el acuario

Resulta también un motivo trascendente el conseguir que nuestras luminarias no se enciendan o apaguen de golpe sobresaltando sin necesidad a nuestros animales.

Si empleamos HQI, lámparas de Halogenuro metálico, este problema es menor ya que una lámpara de este tipo requiere de hasta 5 minutos para lograr el 100% de su rendimiento. Con iluminaciones T5 o led estos encendidos y apagados requieren ser controlados con un programador. Es una recomendación.

Lo mejor si nos vamos al extremo sería instalar una luminaria o lámpara que nos permita un apagado o encendido que se alargue por un periodo de dos o tres horas. De este modo controlamos la afección psicológica.

Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario
Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario

En lámparas combinadas de HQI con tubos fluorescentes esto es sencillo de lograr forzando con dos programadores independientes que sean los tubos los primeros en encender y los últimos en apagar simulando cierta variación en intensidad.

Lo mismo ocurre con las lámpara actínicas o color cromático azul

Si nuestros medios no nos permite contar con un programador, ni con la posibilidad de jugar con los puntos de luz encendidos y apagados, el mejor recurso es la vieja técnica de la ventana con la persiana levantada que nos generará de forma natural el efecto amanecer y anochecer.

La duración del fotoperiodo.

Determinar el número de horas exactas que requiere nuestro acuario puede ser más complejo de lo que parece puesto que éste parámetro nos lo marcan las especies que mantengamos.

La norma general de especies tropicales, provenientes de las zonas de trópico terrestre, es que el fotoperiodo ha de ser un mínimo de 12 horas y un máximo de 15. Esta variación de 12 a 15 será en función de la intensidad lumínica instalada. Si es suficiente nos valdrá con 12 horas.

Un pequeño truco del que no siempre se es consciente sería el siguiente: si el acuario está instalado por ejemplo en un salón o un cuarto muy habitado las horas de iluminación deberían coincidir con las hora de iluminación de dicha estancia.

Al tener encendido la luz del exterior los peces no podrán ver fuera del cristal y su mantenimiento será más sosegado y por tanto menos estresante. Esto es debido a que los cristales hacen las veces de espejo.

Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario
Fotoperiodo o periodo fotolumínico en el acuario

Si el acuario está encendido y la estancia apagada el pez puede ver el exterior por lo que está visión le genera una situación de estrés no conocida y tiene más opciones de padecer afecciones o enfermedades por estrés.

Luz de luna y luz negra en acuario

Está muy extendido el uso de luces nocturnas en el acuario simulando noches de luna llena. Esto práctica en principio es positiva porque tranquiliza a las diferentes especies y permite a muchos progenitores sacar sus puestas adelante sin provocarles una situación de estrés que desemboque en que terminen por comerse sus propios huevos.

Esta luz nocturna o luz de luna conviene que este programada pero si no lo está tampoco pasa nada porque la luz principal del acuario la hará invisible al encenderse.

La luz negra es un tipo de luz que se puso de moda en los 80 y que resulta adecuada cuando mantenemos tridacnas marinas. Estos moluscos son iridiscentes y se benefician de la instalación de este tipo de iluminación . En los demás casos podemos abstenernos.

Las luces submarinas que también se pusieron de moda hace más de una década, coincidiendo con la aparición de los leds, provocan efectos lumínicos poco naturales en el acuario por lo que sería desaconsejable su uso.

Cualquier duda, pregunta o comentario que queráis dejar como aporte podéis hacerlo por los canales habituales.

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