Madurando un acuario marino con roca viva desde cero

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La roca viva resulta un recurso imprescindible para iniciar y consolidar una masa trófica en el acuario marino. Su instalación permitirá el asentamiento de la suficiente cantidad de microorganismos que permitan a nuestro acuario una estabilidad biológica. Este proceso es lento y puede alargarse por encima de los 12 meses hasta poder conseguir la maduración total.

La roca viva ha de ser curada antes de emplearla en nuestro acuario, bien en una instalación secundario o en el mismo acuario antes de introducir cualquier tipo de macro fauna.

Este proceso de curado supone la aparición de las bacterias nitrificantes necesarias que transforman el amoniaco en nitrito y posteriormente en nitrato. La consecución de este proceso es relativamente rápida, tan sólo unas pocas horas. Sin embargo la eliminación de los restos orgánicos que trae la roca puede alargarse durante días. Lo común es que un acuario nuevo con roca sin curar tarde entre las 4 y 8 semanas en completar su maduración inicial que no la final aunque ya contemos con las suficientes colonias de bacterias nitrificantes.

Madurando un acuario marino con roca viva desde cero
Madurando un acuario marino con roca viva desde cero

La curación de la roca viva es un proceso sencillo pero que debemos realizar con mimo tratando de conservar el máximo de vida posible. Para ello se emplea una urna llena de agua marina con unos parámetros similares a los que tendremos luego en nuestro acuario. Debemos controlar en especial la densidad y la temperatura.

La base del curado de la roca viva es una potente circulación, un buen skimmer y mantener nuestro acuario sin luz aunque tengamos luz indirecta para evitar la proliferación de algas.

La roca viva, es una recomendación importante siempre manejadas con guantes, conviene que se revise y se elimine con un suave cepillado en un cubo también con agua marina de cualquier resto orgánico de gran tamaño como algas o esponjas que pudieran estar muertas.

Una vez cepilladas y aclaradas se colocan sin amontonarse en el acuario de curación. Lo ideal sería un acuario más largo que alto donde colocaremos una rejilla que impida que la roca se deposite directamente sobre el cristal y creemos zonas anaeróbicas. La rejilla se coloca de forma habitual cosida con bridas a trozos de tubería de pvc. De esta forma la circulación correrá tanto por la superficie superior como la inferior.

Madurando un acuario marino con roca viva desde cero
Madurando un acuario marino con roca viva desde cero

Durante las primeras horas o incluso un par de días, dependiendo de la carga orgánica, el espumador o skimmer sera incontrolable y desbordará permanentemente, es lo habitual hasta que se produzca un equilibrio iónico.

Durante los primeros días se generará un importante pico de amoniaco debido a la descomposición de todos los organismos muertos presentes en al roca. Conviene cada uno o dos día voltear la roca para que se vayan desprendiendo los restos orgánicos y vayan cayendo al fondo del cristal de fondo del acuario donde veremos que se va generando el limo que es el punto final de la descomposición orgánica.

Tras el pico de amoniaco llegará el pico del nitrito para finalmente transformare en nitrato.

Podemos y es recomendable para lograr una roca viva con gran capacidad nitrificante realizar cambios de agua con la misma dedicación que si lo haríamos en un acuario con macro fauna. Podemos emplear ozono para acelerar la oxidación de los residuos pero siempre controlando el Potencial redox. Es importante que tratemos la roca como si fuera un animal vivo porque de echo lo es. Se trata como he comentado de mantener la mayor cantidad de vida posible.

Madurando un acuario marino con roca viva desde cero
Madurando un acuario marino con roca viva desde cero

El curado de la roca viva también permite observar la presencia de plagas indeseables y eliminarlas antes de su instalación definitiva en nuestro acuario.. me refiero a la presencia de gusanos poliquetos del tipo gusanos de fuego, cangrejos de gran tamaño que pueden predar incluso a corales y peces pequeños y ciertos camarones nada deseable como el camarón mantis o galera marina.

Hay autores que no recomiendan una sobre espumación ni la realización de cambios de agua aseverando de que este modo la colonia bacteriana será mayor al eliminar la base de los nutrientes las bacterias nitrificantes por si solas.

Sin embargo las colonias de bacterias nitrificantes se desarrollan a gran velocidad en función de los nutrientes existentes. Si no realizamos cambios de agua ni espumación generaremos grandes cantidades de colonias nitrificantes que perderemos en parte al instalarlas después en un sistema bajo en nutrientes. Este es el motivo por el que se recomienda no meter toda la macro fauna de golpe sino escalonadamente con lo que lograremos un crecimiento esponencial de las cepas bacterianas.

Los cambios de agua también resultan beneficiosos para la eliminación del fosfato orgánico residual, la eliminación del nitrato y el exceso de CO2 y equilibrar la reserva de alcalinidad y el pH del acuario.

Madurando un acuario marino con roca viva desde cero
Madurando un acuario marino con roca viva desde cero

Una vez el amoniaco y el nitrito son indetectables es el momento de trasladar la roca viva al acuario de exposición. Una vez instalada comenzará la colonización del nuevo acuario por parte de las colonias bacterias, protozoos, fitoplancton y zooplancton.

Este es el momento de empezar a introducir nuestros primeros peces.

Es importante tener en cuenta que aunque se haya madurado o curado la roca viva todavía nuestro acuario no esta maduro y se producirán una serie de plagas sucesivas de algas que son inevitables y que causan en gran número de aficionados una gran desmotivación.

Hasta que logramos un acuario maduro con suficiente alga calcárea pasarán unos meses, denominados duros, donde irremediablemente tendremos explosiones de plagas como diatomeas, cianobacterias y algas filamentosas… siempre en este orden.

Este proceso de aparición de plagas de algas sucesivas puede alargarse entre los 6 y 12 meses hasta que las colonias de algas coralinas sean lo suficientemente numerosas como para copar la jerarquía en la sitetización de los nutrientes presentes.

Aproximadamente al año se puede comenzar a hablar de una maduración de nuestro acuario de arrecife. En este momento tendremos las suficientes colonias bacterianas y fauna microscópica en un equilibrio que impida que alguna especie de alga se pueda convertir en plaga.

Como es lógico durante este proceso de maduración resulta imprescindible mantener controlados los niveles de fosfato y nitrato, siempre realizando cambios de agua que nos ayudarán a reconstruir el equilibrio iónico, mantener el Kh y la reserva de alcalinidad.

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