Introducción al mantenimiento de corales duros

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Llevamos ya publicados algunos artículos relacionados con el mantenimiento de corales duros en nuestro acuario marino. Hemos hablado de alguna especie, hemos comentado sus enfermedades, sus modos de reproducción y en la sección dedicada a la acuariofilia marina hemos hablado de aspectos relacionados con los parámetros y composición química del agua marina.

Esté artículo va dedicado a ser una pequeña introducción para comprender un poco mejor el funcionamiento biológico de estas majestuosas especies y cuales son sus requerimientos básicos que debemos tener en cuenta para garantizar su supervivencia en cautividad. Se nos viene un tema repleto de matices que voy a tratar de resumir en lo posible para no hacerlo demasiado tedioso.

En los Océanos y mares tropicales existen alrededor de 2000 especies de coral duro formadores del arrecife… De estas miles de especies en realidad son muy pocas las especies que se comercializan.

Partiendo de la base más simple un coral duro es aquella colonia de pólipos coralinos que se asientan sobre una estructura de carbonato cálcico. Una vez muertas estas colonias y por tanto blanqueado el coral pasan a formar parte de la propia estructura del arrecife.

Enlace: Los arrecifes de Coral. El punto de partida

Introducción al mantenimiento de corales duros
Introducción al mantenimiento de corales duros

Muchas veces he oído la comparativa del coral con las plantas naturales. Los corales se clasifican dentro de la clase Antozoos (en griego animal flor) dentro del filo de los Cnidarios todos ellos con la presencia de pólipos. Está clasificación engloba animales tan dispares como las medusas, las anémonas marinas, los corales y otros muchos organismos.

Los corales duros formadores de arrecife pertenecen todos al orden de los Madreporarios. A pesar de clasificarse todos juntos en realidad se organizan en grupos zoológicos diferentes atendiendo a su origen, disposición y composición de sus esqueletos.

La clasificación taxonómica de este grupo animal puede variar de unos autores a otros. A continuación hacemos un breve relato atendiendo a su morfología dejando fuera de él aquellas subclases, órdenes y géneros, dentro de los Antozoos, que no tienen relación con los corales duros.

Morfología de los corales Madreporarios constructores de arrecife

La base de todas estas colonias de animales es la precipitación del carbonato cálcico en sus estructuras corporales externas. La muerte de la colonia genera piedras calizas que van añadiéndose en forma de capa sobre los esqueletos de las colonias antecesoras. Este proceso repetido a lo largo de los siglo permite la formación de los arrecifes e incluso de las islas denominadas arrecifales. En el enlace incluido anteriormente tenéis información sobre las diferentes estructuras arrecifales.

Simplificando al extremo los corales no dejan de ser otra cosa que pequeñas anémonas, los pólipos, que se instalan sobre superficies calcáreas que ellos mismos van generando. Estos pequeños pólipos contienen una cavidad gastrovascular dividida que hace las veces de estómago conectado con el exterior a través de la boca. Esta boca se encuentra rodeada de tentáculos huecos. En las colonias coralinas de gran tamaño estas cavidades gastrovasculares están intercomunicadas.

Morfología de los corales Madreporarios constructores de arrecife
Morfología de los corales Madreporarios constructores de arrecife

La estructura de los pólipos coralinos es tan básica que carecen de aparato respiratorio y excretor realizando estas funciones a nivel celular de forma individual.

El acuario para el mantenimiento de madreporarios

A partir de aquí os voy a ir enlazando a diferentes artículos ya publicados en La Guía del Acuario para no repetirnos en la información publicada.

En la naturaleza los corales viven en aguas no muy profundas en las zonas de Trópicos y Subtrópicos con unas condiciones muy estables alejados de corrientes frías o desembocaduras de grandes ríos que comprometerían el equilibrio iónico y harían derrumbarse el nivel de pH.

Las aguas que rodean los arrecifes en realizad son bastante pobres en nutrientes por lo que los animales están altamente especializados para conseguirlos.

A la hora de seleccionar nuestro tanque debemos plantearnos que animales queremos mantener en él. La mayoría de Madreporarios generan sustancias químicas que emplean como armas para lograr defender su posición de liderazgo en las zonas más beneficiosas del arrecife frente a otras especies. Estos enfrentamientos por lo general tienen consecuencias graves para la masa de tejidos. Debemos por tanto tener ésto muy en cuenta y partir de un volumen de agua suficiente para no amontonarlos.

Por tanto como volumen a determinar para el mantenimiento de corales duros podríamos establecer una media de entre 300 y 400 litros, donde la anchura y la largura debe primar más que la profundidad. De este modo todos nuestros animales tendrán acceso a la luz y será más sencillo conformar las corrientes de agua necesarias. Los acuarios, cosa de la que ya hemos hablado, cuanto más grande más estables y por tanto más sencillos de mantener. Podemos mantener un acuario de arrecife en 60 litros? La respuesta es si, pero será mucho más complejo que en 600. Además estaremos muy limitados en cuanto a especies a instalar.

Introducción al mantenimiento de corales duros
Introducción al mantenimiento de corales duros

Además de unos parámetros lo más estables posibles... aquí comienzo con los enlaces que os invito a leer porque son de interés…

Otro factor de importancia es la iluminación. Los corales marinos constructores de arrecife viven en simbiosis con pequeñas algas denominadas zooxanthelas de las que obtienen azucares a través de sus procesos fotosintéticos. Por tanto, estas algas requieren de luz emitida en el espectro lumínico rojo, entre los 4000 y 6500º kelvin. Por supuesto está luz, ya hoy en día todo tecnología led, debemos combinarlas con una tonalidad más alta de entre 10000º y 14000º grados kelvin, yendo hacía la zona del espectro lumínico más azul, para darle un aspecto más natural al acuario y a los colores reflejados. En la actualidad existen equipos fantásticos muy alejados de lo convencional que resultaba funcionar con tubos fluorescentes y las denominadas lámpáras HQI o halogenuros metálicos. Con las antiguas lámparas el ratio a instalar era de watio por litro de agua. En la actualidad con las lámparas led esto se divide por cuatro entorno al cuarto de watio por litro.

Además las Zooxantehelas los corales también conviven con bacterias también realizadores de fotosíntesis produciendo compuestos carbonados a partir del CO2, la luz y el agua. El resultado son hidratos de carbono que alimentan a los pólipos. Por ello existen muchas especies de coral duro que no necesitan de alimentación suplementaria.

La instalación de lámparas led resulta muy ventajosa respecto a los sistemas tradicionales, además de un menor consumo y un menor costo inicial, no queman como ocurría con las bombillas HQI. Por este motivo no tenemos que preocuparnos de ir moviendo a nuestros corales recién llegados para que se vayan aclimatando a estas lámparas que emiten rayos UV y por tanto los queman.

Introducción al mantenimiento de corales duros
Introducción al mantenimiento de corales duros

Además de unas condiciones lo más estables posibles y una luz adecuado los corales duros requieren de corrientes adecuadas de agua ya que son el medio por el cual pueden alcanzar el alimento físico. Otra de las funciones de la corriente es el mantener la superficie del coral limpia de detritus y sedimentaciones que a la larga impedirían que los pólipos se abran. Esta sedimentación continuada sepultando las colonias de pólipos produce blanqueamientos no siempre recuperables.

La circulación del agua del acuario marino con corales duros se compone básicamente de dos conceptos. El sistema de recirculación del acuario al sump y regreso en el que normalmente se suele generar un movimiento de unas 10 veces el volumen del acuario a la hora y la recirculación interior. En la recirculación interior entran en juego las bombas de movimiento. Como comentábamos en el artículo enlazado el volumen de movimiento interior depende de la biología del acuario. No todos los animales tienen las mismas necesidades pero todos ellos dependen de la corriente y su crecimiento se verá beneficiado. Como media por ejemplo para un acuario de 300 litros podemos instalar dos bombas alternas de 2000 litros en cada extremo con orientación y altura diferente.

Enlace: La circulación del agua en el acuario marino

Por lo general las algas filamentosas, uno de los enemigos número uno de los corales, se asientan en aquellas zonas dotadas de menos corriente. Los sedimentos acumulados por la falta de circulación, la mayoría de ellos de origen orgánico, provoca una activación de las bacterias encargadas de degradas estas materias aumentando la demanda de oxígeno. Esta mayor demanda compromete el equilibrio iónico del agua.

Vídeo: Bubble Coral – Plerogyra Sinuosa
Autor: Alen Forces

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