Los órganos sensitivos de los peces

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Los peces al igual que el resto de vertebrados cuentan con diferentes órganos sensitivos con los que pueden relacionarse con el medio que les rodea. Además del sentido de la vista, desarrollado en mayor o menor media, han adquirido a lo largo de la evolución otros sentidos capaces de analizar los parámetros físico y químicos del agua.

Órganos de la vista

Los ojos de los peces anatómicamente se pueden considerar como ojos verdaderos. Respecto al ojo humano presentan algunas particularidades.

La menor luminosidad, por lo general, presente en el agua respecto al aire ha provocado que la mayoría de especies de peces presenten una estructura ocular simple con una capacidad de contracción del iris bastante limitada.

El cristalino suele ser rígido y totalmente curvo con lo que su capacidad de enfoque a larga distancia es menor.

Cuando los peces requieren de una mayor visión a larga distancia el cristalino se acerca a la retina por una acción muscular en vez de achatarse como en el resto de vertebrados.

Algunas especies presentan el cristalino y la córnea coloreados.

Como el medio limpia de forma natural y lubrifica los ojos los peces no cuentan con glándulas lagrimales ni párpados verdaderos con la excepción de algunos tipos de tiburón y algunas otras especies óseas.

Los órganos sensitivos de los peces
Los órganos sensitivos de los peces

Con la excepción de algunos peces planos (pleuronéctidos) los peces presentan un ojo a cada lado del cuerpo siendo su campo visual monocular diferente al nuestro. La información visual de cada ojo se procesa por separado en lados contrarios del cerebro. Pueden ver en dos direcciones pero les limita la capacidad de calcular distancias.

Los peces por el abanico tan amplio de ecosistemas distintos existentes han evolucionado hacía múltiples tipos de ojos. Unos muy grandes, otros menos aparentes e incluso existen los que presentan una ceguera adaptativa como el Tetra cavernícola ciego. Hay especies que han desarrollado ojos capaces de ver dentro y fuera del agua como los saltarines del fango o las carpas trepadoras. Incluso hay especies como el Anableps anableps adaptado a ver a la vez dentro y fuera del agua por lo que se conoce como pez cuatro ojos.

Órganos de audición

Los peces sólo presentan oído interno careciendo de medio y externo. Este oído interno les permite detectar los cambios de presión provocadas por las ondas sonoras. Esta capacidad sin embargo en la mayoría de especies es bastante limitada.

El sentido del equilibrio es responsabilidad del órgano llamado laberinto. Un órgano sensorial complejo que interviene también en los procesos auditivos.

Hay especies de peces que emiten sonidos que emplean para el apareamiento o para el reconocimiento.

Se han realizado estudios en especies que presentan el oído conectado con la vejiga natatoria por medio de una cadena de huesos llamado órgano de Weber. En este caso estas especies presentarían una capacidad auditiva muy eficaz para detectar un gran número de sonidos agudos. Esta capacidad estaría relacionada con la vejiga natatoria que actúa como amplificador al estar llena de gases. Es el caso por ejemplo de los Carácidos y las carpas.

Los órganos sensitivos de los peces
Los órganos sensitivos de los peces

Órganos gustativos

Las papilas gustativas de los peces se sitúan mayoritariamente en la cara externa de los labios, paladar, branquias, ciertas zonas de las aletas, cabeza, entrada al esófago y barbillones.

En algunas especies se encuentran dispersas por todo el cuerpo. Es el caso de especies que buscan alimento en aguas muy oscuras o entre lodos y fangos.

Órganos del tacto

Los órganos responsables del tacto en los peces se encuentan repartidos por toda la superficie corporal en contacto con el medio externo. En especial en la zona cefálica, zona bucal y aletas: dorsal, caudal y pectorales, en estas últimas en menor grado.

Algunas especies presentan estructuras anatómicas que albergan una mayor concentración de órganos táctiles, son los conocidos como palpos denominados barbas o barbillones. Estos barbillones son muy comunes en carpas y peces gato. En el caso de los peces gato a estos barbillones se les denomina bigotes al ser de mayor longitud.

Órganos olfativos

El olfato suele ser un sentido muy desarrollo en los peces. Un ejemplo extremo es el de las Lampreas que son capaces de detectar al introducirlas a un medio nuevo si han estado nadando con anterioridad otros peces.

El órgano olfativo consiste en un saco ciego cubierto de epitelio sensitivo y está conectado al nervio olfativo. Existen excepciones como el caso de los peces pulmonados donde el saco no es ciego y está conectado con la cavidad bucal.

En todos los casos el saco se abre al exterior a través de uno o dos orificios nasales situados entre los ojos y la boca, es lo que denominaríamos nariz en los vertebrados superiores.

Los órganos sensitivos de los peces
Los órganos sensitivos de los peces

La línea lateral

La línea lateral es un órgano sensorial característico en los peces y otros vertebrados inferiores. A través de ella pueden detectar perturbaciones mecánicas del agua.

Esta línea lateral está formada por dos canales uno por flanco que recorren el cuerpo del animal a lo largo de toda su longitud. Algunas especies presentan un segundo par de surcos en la cabeza.

Etos canales presentan un sistema lineal de finos poros que permiten el contacto con el agua exterior. En ellos se localizan una serie de mecanorreceptores, células sensibles a los cambios de presión denominados neuromastos.

La línea lateral suele ser visible porque las escamas que la recubren están perforadas. El origen y composición nerviosa de la línea lateral es similar al laberinto.

A esta línea se la conoce como sexto sentido de los peces y les permite detectar hasta la menor perturbación en el agua originada por cualquier movimiento. Los peces la emplean como una mezcla del oído y del tacto a distancia lo que les es de mucha utilidad para detectar predadores y detectar posibles presas.

En muchas casos esta línea lateral les permite moverse con total eficacia en localizaciones de total oscuridad.

Órganos de recepción eléctrica

Algunas especies de peces han logrado aprovechar la capacidad de conductividad de la electricidad del agua para desarrollar electrorreceptores.

La estructura de estos órganos especializados consiste en un poro en el que se acumula una sustancia gelatinosa de gran conductividad eléctrica. Esta sustancia les permite concentrar los impulsos y detectar campos eléctricos. Estos poros son modificaciones evolutivas de la linea lateral.

Los órganos sensitivos de los peces
Los órganos sensitivos de los peces

Todos los peces en sus actividades fisiológicas normales general un potencial eléctrico. Algunas especies como los tiburones pueden llegar a captar ese potencial eléctrico y emplearlo para capturar presas.

Esta capacidad electrorreceptora les permite también orientarse gracias al campo electromagnético de la tierra. Muchas especies lo emplean para los desplazamientos migratorios y para la localización de lugares concretos.

Algunas especies como es el caso del pez elefante (Gnathonemus petersii), siluros (Malapterurus) o las anguilas eléctricas (Electrophorus) han desarrollado órganos que generan electricidad. Ésta procede de estructuras musculares modificadas.

Esta capacidad de producir descargas eléctricas además de para cazar presas por shock eléctrico las emplean para la comunicación con otros ejemplares de la misma especie e incluso se emplea en los conflictos entre machos durante el celo.

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