Los peces y la temperatura crítica

Share on twitter
Comparte

inicio > Enfermedades de los peces > La temperatura crítica

Dentro de la serie de artículos dedicados a la biología de los peces que venimos publicando abordamos un tema algo general pero que es interesante conocer.

Hablamos de la temperatura crítica. La temperatura juega un papel crucial entre las poblaciones piscícolas, así queda demostrado en la amplia literatura científica.

La temperatura es un parámetro físico ampliamente estudiado primero por la sencillez de su medida y segundo porque resulta un factor limitante en las reacciones químicas de las que depende toda función vital de cualquier organismo vivo.

La afectación de la variación de temperatura resulta fácilmente observable en aspectos tan llamativos como el movimiento de los peces, su alimentación, su índice de crecimiento o su reproducción.

Los peces y la temperatura crítica
Los peces y la temperatura crítica

Si observamos el planeta como un todo podemos ver como existen especies de peces que se han adaptado a vivir en rangos extremos de temperatura. Desde un punto cercano a la congelación en entornos marinos rondando los -2º C a temperaturas de hasta 41ºC como son las presentes en las aguas termales. Es lógico pensar que en estos extremos la diversidad de especies presente es mínima.

Las diferentes especies que pueblan un determinado hábitat están condicionadas por el rango de temperaturas que son capaces a tolerar. Es decir, esta tolerancia viene definida por el concepto de temperatura crítica tanto en su rango alto como en el bajo.

A partir de este punto crítico de temperatura la actividad locomotora se descompone y las diferentes especies son incapaces de organizar el movimiento. Una vez traspasada esta temperatura crítica y mantenida en el tiempo los peces no pueden esperar otro desenlace que el letal.

En relación a este término de temperatura crítica algunos autores como Prodocimo&Freire 2001 determinan que las especies tropicales serían aquellas que se adaptan mejor al aumento de la temperatura y las especies de agua fría las que se adaptarían mejor a la disminución de ésta.

Siendo esta una descripción algo gruesa se puede determinar una especie como tropical aquella que tolera descensos de temperatura hasta los 18ºC mientras que una de agua fría tolera descensos de temperatura incluso inferiores a los 5ºC.

Los peces y la temperatura críticaLos peces y la temperatura crítica
Los peces y la temperatura crítica

La sintomatología apreciable en el ejemplar según nos acercamos al rango de temperatura crítica es diferente si lo hacemos en su rango alto o en su rango bajo.

En los dos casos los peces reducen su actividad locomotriz. En el caso de reducción de temperatura los peces se aletargan llegando a posarse directamente sobre el sustrato. En el caso de un aumento de temperatura el comportamiento es similar pero se acompaña de un boqueo sistemático debido a la drástica reducción de oxígeno.

Superando el punto crítico los movimientos de los peces se vuelven erráticos y desorganizados. En el caso de temperaturas máximas los peces hiper ventilan, sobre todo aquellos ejemplares más grandes, que morirán sin remedio por la falta de oxígeno. En temperaturas críticas mínimas los peces quedan totalmente inmóviles en lo que podríamos denominar una fase de anestesia. Si este periodo de temperatura crítica mínima se alarga en exceso el animal también fallecerá.

Se han realizado estudios que prueban que peces llevados al extremo de temperatura crítica mínima recuperan una aparente normalidad en cuando se recuperan los valores óptimos. En el caso de la temperatura crítica máxima este no es el caso y raramente recuperan su estado normal antes de la crisis.

Los peces y la temperatura crítica
Los peces y la temperatura crítica

La temperatura de aclimatación influye en cierto grado en la tolerancia a temperaturas críticas. También es posible que la genética marque este rango de tolerancia. En cualquier caso es de interés conocer los rangos de temperatura a mantener de nuestras diferentes especies. En algunos casos es incluso de interés determinar la localización geográfica pues puede variar con importancia.

Consultando diversa bibliografía también se menciona la necesidad de conocer las temperaturas de mantenimiento de las exportadoras. Personalmente no veo este factor tan determinante porque en ninguna exportadora llevan, por propio interés, a sus peces al extremo térmico salvo cataclismo insalvable.

Termino el artículo dejando un par de apuntes personales.

En varias ocasiones he tenido problemas con la temperatura crítica. En una de ellas fue un calentador que se disparó sin control. Todos mis Mbunas adultos murieron a excepción de los alevines que sobrevivieron a pesar de la limitación de oxígeno.

En el segundo caso se ha producido, sin llegar al extremo crítico, por dejar el calentador por la noche sin conectar en el acuario marino tras un cambio de agua. El derroche de energía y el estrés propiciado a mis peces siempre ha desestabilizado las defensas y ha hecho su aparición el Cryptocaryon irritans o punto blanco marino.

Leer más artículos sobre enfermedades de los peces de acuario

Share on twitter
Compartir

Deja una respuesta