Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos

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No había tocado todavía el tema de los pequeños Cíclidos Sudaméricanos y es sin duda un tema interesantísimo, lleno de matices, comportamientos y coloraciones. Crearé una sección dedicada porque realmente estas especies lo merecen.

La familia Cichlidae es además de una de las más diversificadas una de las familias de peces de las que más información se tiene. Contiene unos 100 géneros diferentes presentes en casi todos los continentes. África es el más proclive con unas 700 especies descritas, América es el segundo continente en número con más de 200.

Los Cíclidos denominados enanos que se pueden localizar en América se reparten en cuatro géneros Apistogramma, Nannacara, Laetacara y Mikrogeophagus . Muchas de estas especies son viables de mantener en acuarios, incluso comunitarios y reproducirlas. Hay algún otro género menos numeroso que incluye alguna especie de mucho interés como el Dicrossus o el Teleocichla.

De momento os dejo el enlace a la única ficha publicada… iremos ampliando: Microgeophagus ramirezi

Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos
Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos

A principios del siglo pasado comienza el acercamiento a estas especies resultando muy interesantes por coloración, comportamiento y reproducción. Su pequeño tamaño, alcanzando tallas máximas hasta los 10-12 cm, resultaban perfectos para poder ser mantenidos en acuarios de pequeño tamaño. Con el paso del tiempo la selección de su cría y la alimentación han conseguido incluso reducir los tamaños por lo que es complicado encontrar especies de tallas máximas a no ser que su origen sea salvaje.

La mayoría de estas pequeñas especies de Cíclidos enanos viven en la zona de influencia de la Amazonia que engloba casi 7 millones de kilómetros cuadrados.

El principal cauce donde se encuentra el mayor numero de especies es obviamente por tamaño el río Amazonas y afluentes que albergan más de 150 especies. Otras cuencas como la del Orinoco y la del río Paraná y afluentes también alberga una cantidad importante.

Podemos distinguir, por su distribución, entre dos tipos de Cíclidos, aquellos ampliamente distribuidos que resultan más populares y sencillos de conseguir y aquellos endémicos de un afluente o zona determinada con menos presencia y por tanto mucho más complicados de encontrar.

Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos
Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos

Los género Apistograma y Laetacara se encuetnran muy distribuidos de forma variable por Guayanas, Amazonas y en los afluentes del Orinoco, ríos Paraguay y Uruguay. Un pequeño género como el Dicrossus con menos especies se encuentra también bastante extendido. El género Teleocichla clasifica especies que se concentran en afluentes cercanos a la desembocadura del Amazonas y el Nannacara es endémico de la zona de Guayanas.

Forma de vida y comportamiento de los Cíclidos enanos Sudamericanos

Aunque todas estas especies presentan una similitud en sus hábitat de origen sus medios acuáticos varían sustancialmente en función de la cantidad de lluvias, vegetación, corriente o sedimentación entre otros factores. Los ríos Sudamericanos con tanta longitud presentan diferentes composiciones químicas del agua a lo largo de los diferentes tramos.

Es muy conocido el detalle del río Negro que al desembocar en el Amazonas recorren sus aguas decenas de kilómetros sin mezclarse pudiendo observar claramente los dos colores presentes en las corrientes de un solo cauce.

Por esta y otras razones se pueden localizar zonas acuáticas con pH muy ácidos y otras incluso levemente alcalinos. El parámetro físico de la temperatura también se ve afectado pudiendo alcanzar en zonas los 23 y en otras los 33º C. La dureza puede variar de muy blanda a moderadamente dura dependiendo de los fondos y materias orgánicas en descomposición.

Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos
Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos

Como norma general los ríos y afluentes Sudamericanos presentan tres tipos de aguas: Las aguas blandas y turbias, las aguas negras y las aguas claras. Las diferencias entre ellas son debidas al lugar de nacimiento y a los sedimentos que arrastran. Estos sedimentos afectan a la claridad de las aguas y a sus parámetros químicos y físicos. Por ello, sobre todo si los ejemplares son salvajes, deberemos tener muy en cuenta su procedencia para tratar de imitar el medio. Todos los ejemplares salvajes deben quedar, de encontrarlos que no es sencillo, en manos de expertos ya que son extremadamente sensibles a variaciones mínimas en las condiciones del agua.

Es importante conocer también que otras especies de Cíclidos y peces en general conviven en las zonas de origen para tratar de evitar problemas de incompatibilidades sobre todo si nuestro acuario no es del suficiente volumen.

La mayoría de Cíclidos enanos son carnívoros pero son a su vez alimento de otras especies de mayor tamaño. Por eso muchas de ellas habitan zonas de densa vegetación donde encontrar refugio. Otras en cambio prefieren aguas más profundas desprovistas de vegetación. Informarnos de la especie en concreto resulta muy interesante para tratar de imitar su hábitat y lograr comportamiento más fidedignos.

Este dato sobre su hábitat es relevante por ejemplo para la reproducción ya que estas especies se pueden clasificar de dos maneras: Aquellas que realizan la freza libremente y aquellas otras que buscan escondrijos para realizarla.

Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos
Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos

Morfología de los Cíclidos enanos Sudamericanos

Estos pequeños peces se caracterizan por tener un dimorfismo sexual muy marcado, con unos machos de mayor tamaño, mayor coloración y aletas más desarrolladas que las hembras. Estos atributos físicos les sirven para delimitar y defender su territorio y atraer a las posibles hembras.

Es caracterísitca la presencia de radios duros en la parte anterior de la aleta dorsal y radios blandos en la trasera que se alarga en muchos casos más allá de la aleta caudal. Dos especies muy populares como el Apistogramma cacatuoides o el A. trifasciata, o el Microgeophagus ramirezi enlazado anteriormente, son claro ejemplo de esta particularidad mostrando el tercer y cuarto radios mucho más largos.

La cabeza de estas especies es grande para la proporción del cuerpo que puede presentar alargado o comprimido. Es común que estas especies muestren puntos y rayas de coloración corporal que aparezcan y desaparezcan en función de su estado anímico. Como hablamos en el caso de los peces Discos es el lenguaje corporal.

Los cambios de coloración se hacen muy visibles ante unas condiciones acuáticas adversas o la presencia de un rival cuando se llenan de puntos y rayas, desplegando al tiempo todas las aletas y abriendo la boca en señal desafiante.

Terminado el conflicto los ejemplares adquieren la tonalidad de liderazgo en el caso de vencedor presentando una coloración intensa y más oscura y el perdedor que mostrará una tonalidad más ocre y apagada.

Ante un cortejo por lo general, y acompañado del baile de seducción, los puntos y rayas desaparecen para mostrar una coloración brillante. En casos de enfermedad o malas condiciones acuáticas se tornará oscuro siendo visibles todas las rayas y puntos. Las aletas también forman parte del lenguaje corporal. Desplegadas señalan la contienda por el territorio, liderazgo o cortejo. Las aletas replegadas muestras sumisión o enfermedad acompañado de una aptitud huidiza.

Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos
Introducción a los Cíclidos enanos Sudamericanos

Las hembras por contra muestran tonalidades más apagadas. En algunas especies, sin embargo, en la época de reproducción las hembras cambian de coloración mostrando tonalidades muy brillantes.

Por todo lo comentado, y teniendo en cuenta que son buenos compañeros como norma general para mantener con otras especies no competitivas por el territorio como los Carácidos o Corydoras. Deberemos tener precaución si deseamos mantener juntas más de una especie diferente. En este caso el volumen del acuario es importante estando obligados a delimitar posibles territorios con objetos decorativos o zonas plantadas.

En la única época del año que si se vuelven totalmente intransigentes con cualquier otra forma de vida acuática es durante la época de reproducción.

Alimentación de los Cíclidos enanos

Como hemos comentado la mayoría de especies son carnívoras por lo que aceptan desde un primer momento el alimento congelado a base de larva roja de mosquito, artemia congelada e incluso pequeñas porciones de papilla proteíca.

Si tienen origen en la cría en cautiverio aceptarán desde un primer momento el alimento comercial en escamas, los pellets del tamaño de su boca e incluso el liofilizado. Las escamas y el liofilizado es más complicado que lo alcancen porque no son peces de superficie.

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