El acuario plantado holandés

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El acuario holandés se diferencia del resto de acuarios plantados porque en él no se trata de representar un determinado paisaje o un hábitat. En estas instalaciones, donde las plantas son las únicas protagonistas, se pretende generar sensación de profundidad a través del empleo de terrazas.

En estos acuarios la elección y plantación de las especies no se deja al azar. Las terrazas comentadas y una poda adecuada permite distribuir las especies de forma copiosa por tonalidades y tipos de plantas.

Rotalas, Bacopas y Alternantheras entre otras se disponen de forma ordenada generando una gran sensación de profundidad gracias a una especial forma de poda donde se consigue la multiplicación de los tallos.

No se colocan elementos decorativos, ni piedras ni raíces, se intenta lograr el mayor nivel de naturalidad eliminando todos los elementos de la urna como puede ser el calentador. Siempre que sea viable y nuestro filtro lo lleve integrado.

Los peces pasan a un segundo plano y se mantienen los justos, por lo general bancos de Carácidos acompañados de pequeñas gambas que mantienen activo el ciclo del nitrógeno.

Son acuarios de alto rendimiento donde es imprescindible una iluminación eficiente y adecuada, empleo de CO2 y el abonado correcto tanto de macro como de micro nutrientes.

El acuario plantado holandés
El acuario plantado holandés

Como en el resto de casos los acuarios cuanto más voluminosos más estables resultan y este particular no es una excepción.

Instalaremos siempre un filtro presurizado exterior. Este tipo de filtros nos permiten eliminar los sistemas de filtro del interior del acuario y magnificar la eficiencia de sus cargas. En este tipo de acuario se debe controlar el caudal del filtro no instalando un caudal superior a dos veces el volumen del acuario a la hora. Deberemos romper la superficie lo mínimo pero lo necesario para eliminar la película proteica de la superficie.

Las cargas filtrantes serán divididas en biológicas y mecánicas. No es recomendable salvo que empleemos raíces para decorar el empleo de carbón activado. Este elimina además de la coloración del agua parte de los oligoelementos o trazas disponibles. De emplearlo sólo lo haremos por un tiempo determinado. Además deberemos de reponer estos micro nutrientes eliminados en especial el hierro que se agota mucho antes en presencia del carbón.

El hierro a aditar ha de ser en proporción al consumo de nuestros plantas nunca en función del volumen del acuario. Los distintos fabricantes indican una recomendación que no tiene porque ajustarse a la realidad. Si vamos a tomarnos en serio nuestra instalación deberemos hacernos con un test de hierro. En este caso siempre es más recomendable pecar por debajo que por exceso. El hierro no empleado por las plantas será usado para el desarrollo de las indeseables algas. 0,05 mg/litro suele ser el valor recomendado.

Resulta desaconsejable el empleo de filtros seco-húmedos porque tendremos una gran pérdida de CO2. Sin el empleo de CO2 este tipo de instalación no es viable por el rápido crecimiento de las plantas y la presencia de plantas rojas. El empleo de CO2 en nuestro acuario holandés siempre es recomendable aplicado en su justa medida y de forma regular. Como ocurre con el hierro los excesos y carencias son perfudiciales. Existen hoy en día equipos muy precisos para aditar CO2 al acuario con un control total sin poner en peligro la estabilidad del pH.

El acuario plantado holandés
El acuario plantado holandés

Es importante cuidar los destalles y no dejar desabastecido nuestro acuario de CO2. Tras un corto periodo sin aditar el gas tras terminarse la botella el pH comenzará a subir lo que no resulta positivo para nuestra colonia de plantas.

Resulta importante el empleo de laterita mezclada con la grava en la proporción que indiquen los diferentes fabricantes. La granulometría del sustrato no deberá ser superior a los 3 mm.

La dureza deberá oscilar entre los 3 y 8º de kH. Es importante por tanto testear el agua que empleamos para llenar y realizar los cambios de agua ajustándolo a los niveles indicados. El empleo de agua de osmosis en parte con agua del grifo es un punto inicial adecuado.

Las necesidades lumínicas de las plantas son variables en función de las especies elegidas y su ubicación. Deberemos contar con una iluminación suficiente para toda la superficie del acuario colocando aquellas plantas con menos requerimientos lumínicos al cobijo de plantas más grandes o flotantes.

Con tubos fluorescentes, t5, el ratio por litro es de 0,5 y 0,8 watios. El espectro lumínico debe ser total. Es importante emitir luz en la franja del espectro lumínico rojizo (5.000º kelvin). La altura de la columna de agua resta capacidad de penetración a los tubos fluorescntes. En altos superiores a los 40 cm deberíamos recurrir siempre a la iluminación led.

Añadiendo nutrientes. Deberemos hacerlo de forma regular. Por un lado tenemos los macro nutrientes como el Potasio, el fósforo y el Nitrógeno. En estas instalaciones tan pobladas con tan poca carga los nitratos existentes son nulos. A parte de los macro debemos añadir los oligoelementos normalmente de forma semanal que podemos encontrar en soluciones comerciales: Zinc, Manganeso, Molibdeno, Boro y un largo etc.

El acuario plantado holandés
El acuario plantado holandés

El hierro debemos dejarlo aparte sólo añadiéndolo si vemos síntomas de amarilleo de las hojas o niveles por debajo de 0,5 mg/litro indicado.

El momento de introducir las plantas

En los acuarios holandeses no se suele emplear plantas de hojas grandes como las Eechinodorus. Lo más normal es emplear especies de plantas de hojas de tamaño similar buscando un equilibrio estético. Dentro de este equilibrio siempre buscaremos un punto central al que mirar cuando nos pongamos delante del acuario. Por lo general plantas de hojas rojas muy tupidas.

Las plantas se introducen por grupos de varios ejemplares. Nunca lograremos la estética de un acuario holandés introduciendo un sólo ejemplar por especie.

Dejaremos el libre desarrollo de las plantas dispuestas hasta que alcancen cierto nivel de desarrollo. Esto puede llegar dos o tres semanas después. Será el momento indicado para poder y tratar de dar la forma que nos guste a nuestras plantas. Para ello es imprescindible el uso de tijeras curvas. Permiten un corte en redondo que va moldeando los tallos.

El corte siempre se realiza al nivel de las últimas hojas con el que logramos doblar a dos el número de brotes nuevos. Posteriormente en la próxima poda se vuelve a repetir la acción sobre los dos tallos generando 4 y así respectivamente logrando un mayor grosor de la planta.

Vídeo: The STORY of a PLANTED AQUARIUM – Easy Dutch Aquascape
Autor: Tropictank

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