Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media

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La Lilaeopsis brasiliensis seguramente sea una de las plantas acuáticas más clásicas en su empleo como tapizante para el acuario. Con bajos requerimientos. Adaptables a todo tipo de parámetros acuáticos.

Existen otras especies también muy populares de otros géneros como la Hemianthus callitrichoides o la Utricularia graminifolia. De estas especies ya vimos unos breves apuntes en el artículo dedicado a las plantas tapizantes de primer plano.

Las Lilaeopsis clasifican dentro de la familia Apiacea conocidas como Apiáceas. Inicialmente se les denominó Umbelíferas por la configuración de su infloración en la umbela.

El género Lilaeopsis aglutina 23 especies repartidas por Norteamérica, Sudamérica, Australia y Nueva Zelanda. Todas estas especies son plantas herbáceas, perennes y rizomatosas. Ocupan hábitats acuáticos o como poco húmedos.

Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media
Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media

Diferenciar a las diferentes especies es realmente una tarea muy complea por presentar una apariencia muy similar. Todas ellas presentan hojas simples, de lineares a ligéramente espatuladas con septas (tabiques) transversales sólo visibles en las especies de mayores dimensiones.

Las Lilaeopsis se desarrollan por rizomas subterráneos o tendidos sobre el sustrato con hojas que van partiendo a partir de este rizoma horizontal bien de forma individual o en pequeños grupos. La longitud de las hojas varia desde los 2 o 3 cm en las especies más pequeñas hasta los 40 cm de las mayores.

De entre todas estas especies en realidad sólo se cultivan aquellas destinadas al uso en acuarios como plantas tapizantes. Las especies empleadas para este uso a parte de la L. brasiliensis serían la L. mauritiana, L. novae-zelandiae y L. macloviana. (como os he indicado su aspecto es tan similar que no podrán indicarnos en el comercio especializado la especie exacta que adquiramos).

Con los Lilaeopsis sucede algo parecedio a lo que ocurre con el musgo de Java, Vesicularia dubyana, que durante muchos años se ha comercializado bajo este nombre cuando en realidad era Taxiphyllum barbieri.

Básicamente como aficionados podemos distinguir a estas especies en tres grandes grupos. Aquellas que alcanzan entre 5 y 7 cm a las que podemos considerar césped tapizante de primer plano, las que rondan los 10 cm como la L. mauritiana que puede ser emplazada en zonas medias del acuario y aquellas que superan los 40 cm como L. macloviana como planta de fondo.

Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media
Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media

Mantenimiento en acuairo del género Lilaeopsis

Se adaptan a múltiples parámetros acuáticos, desde aguas blandas a entornos de aguas duras. La L. macloviana puede incluso adaptase a entornos salobres.

Si podemos elegir un entorno más indicado para estas especies sería aquel con aguas blandas y pH ligeramente ácidos.

En relación a la intensidad lumínica, y como ocurre con el resto de especies parecidas, las plantas tapizantes de primer plano requieren de alta intensidad. En condiciones de iluminación media continuarán desarrollándose pero la distancia entre los entrenudos del tallo rastrero serán más largos y la densidad de las hojas menor.

Si las mantenemos en acuario con altura de columna de agua superior a lo 30 cm es imprescindible el empleo de tubos T5 o iluminación led.

No es necesario el abonado con CO2. Si buscamos un aspecto muy compacto podemos lograrlo con está técnica.

El sustrato deberá ser de granulometría fina o media. En sustratos muy gruesos el proceso de enraizado no será correcto y el tapizado del fondo no quedará uniforme.

Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media
Lilaeopsis brasiliensis, planta de dificultad media

Es conveniente emplear abonados de fondo, bien en la instalación bajo el sustrato o el empleo de pastillas, porque presenta un alto desarrollo radicular una vez establecidas.

El empleo de abonos líquidos también es recomendable para reponer trazas y complementar posibles deficiencias.

Todas estas especies a excepción de la L. mauritiana en realidad son especies subtropicales por lo que podemos mantenerlas incluso en acuarios interiores sin calentador y margenes de estanque en zonas templadas.

El proceso de plantado debe realizarse sacando al ejemplar de la maceta y eliminando la mayor parte de lana posible. Plantaremos entonces pequeños matojos en varias localizaciones buscando que se colonice la mayor parte posible del sustrato. Es bastante complejo separarla ya que viene bastante enredada entre si. El hacerlo no supone ningún problema grave ya que es capaz de regenerar con sólo conservar un trozo de tallo y una hoja.

No debemos enterrar a mucha profundidad. Nunca se debe enterrar aquellas hojas con la coloración de la base verde.

Resulta también bastante común encontrarlas plantadas en una especie de enrejado preparado para colonizar rápidamente la parte del acuario donde las coloquemos. Estas rejillas ya preparadas pueden ser colocadas directamente sobre el sustrato y podemos disimularlas con grava. Esta rejilla no es necesario que se retire salvo que queramos separar la plantación, por lo general son inocuas y por tanto compatibles con la biología del acuario.

Por último comentar que es complicado llegar a tapizar toda la superficie del sustrato con Lilaeopsis, sobre todo si es muy grande, por el tipo de desarrollo rastrero del tallo. Es mejor emplear estas especies para tapizar huecos entre rocas y troncos.

El colocarlas entre objetos decorativos limitarán el desarrollo de los tallos. Cuando se colocan varios ejemplares de Lilaeopsis sin limitarles el desarrollo a los tallos lo normal es que acaben entremezclados entre ellos.

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